“Una pequeña duda que Darwin nunca contestó”
Ese es el titulo de una publicación tipo folleto o panfleto que proviene de una iglesia Cristiana evangélica. Ese material seguramente tiene intención de evangelizar, sin embargo así como está hecho no solamente no lo logra, sino que más bien hace lo opuesto ya que una persona no cristiana o cualquiera que sea mínimamente inteligente después de leer ese material probablemente no querrá ir a una iglesia evangélica, es más, no querrá ir a ninguna iglesia cristiana.
Una pequeña duda
Contestación:
“Una pequeña duda que Darwin nunca contestó”
Está claro que los autores de este folleto, no solamente creen que la teoría de la evolución es falsa, sino que además es contraria a la creencia en Dios. Pero no lo dijeron así, solo lo insinuaron, como si la verdad estuviera tan sobreentendida que no hacía falta decirla.
Sin embargo, más bien pareciera que lo hicieron así por no tener los recursos que se necesitan para argumentar.
No deja de llamar la atención tanta pedantería proveniente de gente que dice ser cristiana. Poner en ridículo a los demás y otras formas de falacia, es la manera que tienen de expresar sus ideas.
Falacias
Falacia del montón de preguntas:
Tengo una pequeña duda, dice, y acto seguido formula una lista con quince preguntas. En realidad son muchas más, porque muchas de ellas dicen: dónde, cuándo, cómo y por qué.
No quieren la respuesta, sino dejar en evidencia que el otro no sabe.
Puesta en ridículo:
Ponen en ridículo a Darwin, haciéndole hablar a un fósil prehistórico, además del mono que aparece en la portada. Eso es sencillamente para descalificarles.
Eludir la carga de prueba:
Dicen que los científicos no pueden probar que la evolución existe, sin embargo ellos tampoco puede probar nada de su postura. Asumen que los evolucionistas sí deberían, por ser los últimos en aparecer. Ellos vinieron a ofender lo que estaba establecido y bien entendido por todos.
Falsa disyuntiva:
Contrastan engañosamente dos posturas, la primera postura es la evolución, a la cual descalifican extensamente. Después la comparan con la creación, de la cual no dicen nada. Esa comparación, ser resolverá mediante un simple procedimiento de deducción y descarte, quedando la creación como verdadera, e incluso como opuestas.
Falsa vivencia:
El juicio que hay en el folleto, contiene una gran cantidad de detalles: el orden de aparición de los testigos, las declaraciones, los testimonios, etc.
Eso sirve para dar impresión de verdadera, a una situación imaginaria. El lector experimentará una situación inexistente, como si fuera real.
Demagogia:
Atacar así a teoría de la evolución, hace que los miembros de esa iglesia evangélica crean no merecer ese ataque, porque son parte de los que conocen la verdad y la defienden.
En vez de dar a conocer a Cristo o al reino de Dios, repudian a los que suponen están en contra de su verdad. Es decir que, no solamente no saben argumentar, sino que tampoco saben evangelizar.
Ni bien termina la burla, realizan una amenaza disfrazada de predicción.
“La realidad es que un día morirás y una vez que atravieses por la puerta de la muerte no habrá teorías, ni monos ni lianas que te ayuden a explicarte”.
Una amenaza podrá ser recibida de muchas maneras, pero difícilmente como realidad, menos todavía si está mezclada con burlas.
¿Así evangelizan? La gente tiende a defenderse ante una amenaza, o a ponerse en contra. Por lo menos hubieran tenido el buen juicio de decir: creemos que, en vez de “la realidad es que”.
Al parecer, se olvidaron que estaban hablando de algo que pasará después de la muerte.
“Él no quiere ser un testigo contra tuyo sino tu Abogado”.
También quería que amen al prójimo, pero se olvidaron de esa parte. Tampoco deben saber hacerlo.
Soberbia
Los autores del material, disfrazados de pensadores, se escandalizan de la mentalidad científica, los titulan de absurdos y enemigos de Dios.
A pesar de estar condenándoles al infierno, en realidad se alegran de no pertenecer a ese grupo, apenas pueden ocultar la satisfacción que sienten.
En vez de mostrarles a los incrédulos en que consiste el amor o la verdad de Cristo, arman un conflicto que mantienen activo para poder seguir creyendo que están del lado de los salvados.
El folleto pregunta:
¿Qué evolucionó primero, los órganos o la necesidad de tenerlos?
¿Se supone que esa es una pregunta filosófica? No quieren saber, quieren aparentar ser ocurrentes haciendo preguntas ingeniosas. Deberían hacerse esa pregunta con respecto al Dios en el que creen a ver si encuentran la respuesta. Por ejemplo:
¿Qué apareció primero, Dios o la necesidad de que existiera?
Entonces, ¿cómo pueden usar un argumento en contra de la postura de otros, cuando ese mismo argumento refuta la de ellos? La respuesta es sencilla, por soberbia.
Vaya forma de evangelizar, atacando a los otros, que a esta altura parece ser lo único que saben hacer.
Un juicio sin acusación
El folleto menciona los diez mandamientos, pero no menciona el mandamiento de Cristo que dice: Ama a tu prójimo como a ti mismo, o el otro que dice -no juzguen o serán juzgados-.
Ni los menciona ni le hacen caso, porque en el folleto hay un extenso juicio lleno de leyes, testigos y acusados.
Seguramente en sus iglesias hablan del amor al prójimo, o del amor de Dios. De seguro también hablan sobre Satanás y sus muchas formas de engañar.
Pero ni bien se encuentran con alguien que dice cosas que ellos no comparten, cae abruptamente todo lo que dijeron, ya no hay engaños, ya no hay amor al prójimo, solo hay culpables a los que habrá que atacarles.
O sea, dicen pero no hacen.
Solo hay que imaginarse, todo un juicio en el cielo con Cristo de testigo para mandar al infierno a los evolucionistas. Terminado el testimonio, el testigo se transforma en abogado y defiende a los creacionistas y los halla merecedores del cielo. ¿De verdad?
El acusado pareciera no estar presente en el juicio, ni siquiera hay una acusación directa. Hacerlo así, sirve para insinuar que es tan claramente culpable, que ni siquiera hay que molestarse en decirlo, menos aún probarlo.
En otras palabras, un juicio sin acusación sirve para meter culpa.
Esa culpa, no está destinada a los evolucionistas como parece, sino a la gente que pertenece a esa iglesia, quienes la sentirían si creyesen en la teoría de la evolución.
Es decir que funciona como linchamiento, un castigo ejemplar, porque después de presenciar tan feroz ataque a los científicos, inmediatamente se pondrán del lado de los atacantes, creyéndose así parte del grupo de los inocentes.
Vaya forma de ganar adeptos. La pregunta es, ¿habrán ganado adeptos entre los evolucionistas? Es muy poco probable que alguno haya empezado a creer en Cristo después de todo eso.
Burlas, ironías y sarcasmos
Las burlas comienzan con el título, dice: “una pequeña duda”, acto seguido, aparece una lista con quince preguntas, seguramente imposibles de contestar. Pero esa duda, no era pequeña ni era una sola. Eso es sarcasmo, es decir, un ataque.
“no habrá teorías ni monos ni lianas que te ayuden.”
Las lianas no tienen otra función ahí más que burlarse. Una vulgaridad, es decir, una manera más de dejarles sin argumentos. ¿Cómo se argumenta con un atacante?
“La evolución es una religión muy particular”
Eso es un insulto, que con mucha arrogancia aparenta tratar de disimularse.
El interrogante acá es, qué pensarán los miembros de esa iglesia de un material como ese. Difícilmente habrán estado todos de acuerdo con algo tan agresivamente despectivo. No todos se habrán sentido aliviados o elogiados solo porque el ataque ha sido dirigido a otros.
También hacen preguntas supuestamente ingeniosas como:
¿Cómo evolucionó el globo ocular?
Cuanto más escándalo hacen, o cuantas más preguntas de la misma índole, o cuanto más absurda le hacen parecer a la evolución, más se evidencia que están tratando de ocultar su incapacidad para dar a conocer la verdad a los demás.
O tal vez su incapacidad para vivir según el evangelio, o su falta de fe y quién sabe cuántas cosas más.
La evolución no tiene profetas, dice también. ¿De verdad les pareció buena idea decir eso? Si tan solo no lo hubiera dicho, no habría quedado tan en evidencia que se creen superiores.
Lo siguiente es un fragmento del folleto:
“Muchos dicen que no han matado ni una mosca, pero Jesús dijo “En la ley dice NO MATARÁS pero yo les digo que cualquiera que se enoja con su prójimo o lo insulta queda expuesto al infierno de fuego”
¿Puedes decir que nunca te has enojado con alguien ni has insultado a tu prójimo?”
El folleto insta a no insultar a los demás, como si la ironía, el sarcasmo y las burlas no fueran elementos para insultar y atacar.
Descalificar la creencia de los demás, podría ser tomado por algunos como el peor de todos los insultos.
Argumentos absurdos
Además de las burlas, el folleto también contiene declaraciones muy elocuentes y absurdas que pretenden ser razonables.
Por ejemplo:
“recombinando letras del español jamás producirá libros chinos.”
Esa frase, más que un razonamiento parece un martillazo implacable dado por un juez rudo e ignorante.
Los autores de ese material, pueden decir que no se producirán libros chinos, sencillamente porque ya conocen el chino y pueden distinguirlo de cualquier otro idioma. Es decir, ya tienen el caso resuelto.
¿Pero qué pasaría si no conocieran el chino?
La teoría científica no actúa con el caso resuelto, sino que investiga, de otra manera no sería posible descubrir nada. No existe otro universo para compararlo con este, a fin de probar lo falso de su proceder evolutivo.
Entonces, usaron un argumento científico para refutar a la ciencia, con un procedimiento inapropiado.
El ejemplo de los libros chinos, por lo tanto, no refuta nada. Aun así, el folleto acusa a la ciencia de poseer razonamientos cerrados.
El asunto es ¿por qué en vez de utilizar esa desafortunada frase, no lo dijeron de frente? Por ejemplo: -recombinando moléculas de algunas materias, jamás formará otras materias distintas-.
No lo dijeron así porque sí se pueden formar otras materias.
Lo mismo se podría decir con la explosión para demoler un edificio, ya conocemos el resultado de antemano.
El folleto, ingenuamente pregunta:
“¿Por qué siempre que se explota un edificio hay desorden y destrucción y nunca orden e ingeniería?”
De seguro creyeron que ese edificio en pie estaba en orden. Si había que sacarlo, era para poner orden justamente. Desorden es cuando las cosas están en un lugar donde no deberían estar.
Por otra parte, demoler un edificio sí, es un trabajo de ingeniería, además, los escombros quedan en el lugar donde los ingenieros quieren.
Podrían haber explotado alguna otra cosa, porque con el edificio no probaron la existencia del desorden.
Ni siquiera tuvieron en cuenta lo que dice el mismo Génesis que creen estar defendiendo, al menos deberían haberlo leído antes de haber denunciado el desorden.
“En el principio creó Dios los cielo y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas”. (Gen. 1: 1-2)
“La tierra estaba desordenada”
¿No podrían estos genios haber utilizado otra palabra y no “desorden”, aunque sea para disimular su ignorancia?
No, porque lo hicieron justamente por eso.
¿Creen que hay orden en el mundo? Los mismos evolucionistas a quienes están atacando, son elementos que desordenan el mundo querido de esos evangélicos ¿Quién los puso en el mundo, Dios o la evolución? Deberían haber agregado eso a su lista de preguntas.
Después pregunta:
¿Cuándo, dónde, porqué y cómo las plantas unicelulares llegaron a ser multicelulares?
Cuándo, dónde, porqué, y cómo, es tan infantil, que cuesta creer que lo hayan escrito y publicado.
Seguramente creen que los otros quedan desorientados con esas preguntas, cuando en realidad lo que les desorienta, es la presencia de tantas tonterías juntas dichas por gente adulta.
También dice:
“¿cómo pudo la materia llegar a estar tan perfectamente organizada?”
Esa pregunta proviene de una mentalidad conservadora de ultra derecha. Viene de la tendencia natural del ser humano a defender lo establecido.
¿Qué les hizo creer que la materia está perfectamente organizada? Creen eso porque el mundo les ha permitido sobrevivir.
Hasta un virus de la gripe podría haber dicho que su mundo está perfectamente organizado. No importa si vive en la nariz de un animal, o si su presencia causa enfermedades, igual sigue creyendo que el entorno es perfecto.
El folleto afirma que las mutaciones (recombinación del código genético) no pueden crear especies mejoradas.
Por increíble que parezca, otra vez, no creen que los virus evolucionen haciéndose más fuertes.
La biblia enseña que Dios acortó los años de vida por razón de la maldad de las personas. Ese es un claro ejemplo de que la evolución hacia una especie mejorada, sí existe, incluso para Dios.
Se supone que es tarea del cristiano reconciliar a las personas con Dios. Los evolucionistas necesitan a Cristo tanto como cualquiera. Podrían haber encontrado entonces, la forma para sumarle a Dios a las teorías de los científicos, en vez de sacarle.
Tal vez un virus evoluciona porque Dios así lo dispone, o tal vez así lo dispuso ya desde la creación. ¿Saben si es así? No saben, solo dicen que la evolución no existe.
Los que hicieron el folleto, primero apelan a la realidad y fundamentan su creencia y postura en la racionalidad.
Después, dan lugar al génesis y todo el relato bíblico de la creación como la única teoría verdadera, a la cual no le es presentada ninguna racionalidad para apoyarla o refutarla.
El folleto no dice algo como por ejemplo: las serpientes no hablan, porque no tienen cuerdas vocales, las hachas no flotan porque son más pesadas que el agua, las piedras no se queman porque no son carburantes, los muertos no resucitan, etc.
Evangelización adversa
A eso falsos cristianos que hicieron ese folleto, también habría que hacerles una lista de preguntas.
¿Quién creó a Dios?
¿Por qué el universo necesita ser creado y Dios no?
¿Para qué puso Dios, uñas en las manos y los pies de los humanos?
Si todos descendemos de Adán, ¿Por qué hay muchas razas?
¿Si la evolución no existe, por qué las personas ya no viven tantos años como Adán y sus primeros descendientes?
Esos evangélicos, no pueden contestar a esas preguntas, lo lógico sería que ellos también desistan de sus creencias.
¿Cómo puede ser que les parezca absurda la aparición espontanea del universo, pero no les parece absurda la aparición espontánea de Dios?
Aunque no se den cuenta, eso es soberbia.
Satanás disfrazado de ángel de luz
“Y no es de maravillarse, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz.” (2 Corintios 11:14)
Un ángel de luz es un ser que viene del cielo a revelar una verdad. Pero no Satanás, que solo se disfraza, luego anuncia mentiras como si fueran verdades que vienen de Dios.
Eso es más o menos lo que hacen con esa publicación, anuncian públicamente su postura, como si fuera que están revelando verdades provenientes de Dios.
O mejor aún, denuncian la creencia de los demás, como si fueran mentiras ocultas que Dios desea que sean descubiertas. Las personas que les crean, seguramente miembros de esa iglesia, huyen de la teoría de la evolución como si estuvieran huyendo del mismísimo Satanás.
Tal vez creen que Dios los aceptará o rechazará, en función de cual teoría tengan como verdadera. Eso es algo que no tiene nada que ver con la comunión con Dios a través de Cristo.
Además, los que no conocen a Cristo y que lean ese material, empezarán a descreer de la cordura misma del cristianismo.
Esa es la manera que estos supuestos cristianos evangelizan, engañando a su propia gente y ahuyentando a los otros.


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