domingo, 8 de abril de 2012

La satisfacción del yo. Enseñanzas del libro: Mensajes para los jóvenes

Los siguientes párrafos pertenecen al libro: Mensajes para los jóvenes de Elena G. de White, profeta y pionera de la iglesia adventista del séptimo día.

La autora enseña cómo debe comportarse el joven que ha aceptado a Cristo. Pero estas enseñanzas no solamente no tienen apoyo bíblico, sino que incluso parecieran no tener algún propósito.


1 El cielo las condena

 

Hay diversiones como el baile, los naipes, el ajedrez, las damas, etc. que no podemos aprobar, porque el cielo las condena”. (pág.390)

 

Esas actividades que allí se mencionan son actividades pacíficas. No impiden el normal desarrollo del ser humano ni le quitan dignidad, no atentan contra la libertad individual o colectiva ni cosa parecida. ¿Por qué el cielo las condenaría?

De seguro, ante esa pregunta, algún adventista contestaría: -no, lo que pasa es que en esa época se creía que Cristo estaba a punto de volver, por eso no había que distraerse mucho en cosas mundanas-.

Sin embargo, lo más probable es que esa “condena”, no tenía otro origen más que la habitual intolerancia de la autora hacia toda clase de diversiones.

Pero no lo dice así, sino con una dudosa frase: “no podemos aprobar porque el cielo las condena”. Ni la autora estaba convencida.

Pues, es difícil siquiera imaginarse a un Dios que juzgue, halle culpable y condene a una persona, por haber jugado a las damas o al ajedrez.

Tal vez en esa época -se creía- eso.

Tampoco fue apropiado terminar la lista con un “etc.” Tendría que explicar bien cuáles son las cosas que el cielo condena.

 

2 Esfuerzos desesperados

 

Aquellos que han tentado al demonio a que los tiente, tendrán que hacer esfuerzos desesperados para libertarse de su poder. Cuando empiecen a trabajar a favor de sí mismos, acudirán a rescatarlos los ángeles de Dios, a quienes han entristecido”. (pág. 58)

 

Lo que el párrafo omitió decir, es que Satanás fue quien tentó a aquellos que tentaron al demonio, a no ser que la autora creyera que alguien puede hacer lo indebido sin la previa intervención de Satanás.

Entonces, el párrafo se salteó el primer paso. Debería ser más o menos así:

-Aquellos que han tentado al demonio por haber sido tentados a tentarle -

También habría que agregarle el último paso, cuando Satanás tienta por ceder a la tentación. El proceso completo sería así:

Aquellos a quienes el demonio ha tentado después de haber sido tentado a tentarles por haber sido tentados a tentarle a que los tiente.

O también pudiera ser:

Aquellos que han tentado al demonio a que los tiente, por haber sido tentados a tentarle a que los tiente a tentarles.

Claro, parece un trabalenguas, por eso no lo escribió así, no sea que a alguien se le ocurra leerlo en voz alta. El interrogante es: ¿Cuál es la enseñanza del párrafo?

Esos cristianos han caído en la tentación de hacer algo tan peligroso como tentar al demonio, sin ninguna necesidad ni ganancia, todo eso ante la presencia de los ángeles. Sin embargo después, cuando Satanás ya se apoderó de ellos, luchan para revertir la situación, sin los ángeles.

Si la autora tenía la intención de meter miedo y culpa, lo que habrá logrado es que más de uno quede preocupado con respecto a la utilidad de esos ángeles.

De a poquito nos estamos conociendo se llama esto.

 

3 La satisfacción del yo (resumido)

 

El verdadero cristiano no será hallado en el teatro, ni en la sala de billar ni en salones en donde se juega bolos”.

 

Ningún cristiano querría encontrar la muerte en semejante lugar. Nadie querría ser hallado allí cuando Cristo venga”.

 

¿No lamentaremos más bien haber malgastado horas preciosas en la satisfacción del yo, el haber desperdiciado tantas oportunidades que debidamente aprovechadas nos hubieran asegurado tesoros inmortales?” (pág. 396)

 

La autora menciona a un “verdadero cristiano”, para luego explicar a dónde tiene que ir, o no tiene que ir, o a dónde tiene que querer morir.

Solo hay que imaginarse las cosas que debe decirles a los falsos, o a los que no son cristianos, aparentemente esos pueden morirse donde sea, da lo mismo.

Tampoco importa mucho si la persona tiene fe, o si toda la vida fue fiel a Dios, si le ha dado de comer a los que tienen hambre. Lo que realmente importa es que, ni bien entra al teatro, se corta la comunión con Dios. Eso explicaría que no quiera morirse justo ahí.

En cambio, si se muriera por ejemplo, en la iglesia, ah!, ahí sí. A eso la autora llama: ser un cristiano verdadero. Debería haberle llamado: alguien que no cree en la comunión con Dios a través de Cristo.

Pudiera ser que la autora creyera que “satisfacer al yo”, era un indicio de que no han renunciado a sí mismos.

De ser así, habría que avisarles a esos allí llamados: “verdaderos cristianos”, que de nada les valdrá gastar horas preciosas tratando de asegurarse tesoros inmortales, primero tienen que hacer lo otro.

 

4 La falta de oportunidad

 

Si te complaces en imaginar cosas vanas, permitiendo que tu mente se espacie en temas impuros, eres hasta cierto grado tan culpable ante Dios como si tus pensamientos fuesen puestos en práctica. Todo lo que impide la acción es la falta de oportunidad”. (pág. 74)

 

Lo que dice el párrafo no es verdad, porque existen muchos otros motivos que pueden impedir que esos pensamientos se conviertan en acción, por ejemplo:

Cobardía, vergüenza, represión, miedo, obediencia, elección, dominio propio, incomodidad, duda, estrategia, etc. Todas esas situaciones son compatibles con alguna oportunidad.

Supongamos que no las lleva a la acción, por haber sentido culpa por adelantado. Luego de leer y creer lo que dice Elena de White, supondrá que sus pensamientos no son tan impuros, porque si lo fueran, ya los habría llevado a la acción.

Creerá entonces que tiene la aprobación de Dios por haber triunfado. La culpa, que en realidad le carcome la existencia misma, será para ese joven, una razón de victoria.

 

5 Tentados y descarriados (resumido)

 

Hay que evitar tentaciones innecesarias” (párrafo sacado del título).

Manténganse alejados de la influencia corruptora del mundo. No vayan espontáneamente a donde las fuerzas del enemigo se hallan poderosamente atrincheradas. No vayan adonde han de ser tentados y descarriados”. (pág. 79 y 80)

 

Lo que el párrafo no dice, es que para que alguien se exponga a tentaciones innecesarias, primero es necesario que sea tentado a hacerlo.

Esto es lo mismo que “tentar al demonio a que nos tiente”, pero dicho con otras palabras. Ahora también dice: “espontáneamente”.

¿Estará la autora confesando finalmente que creía que se podía pecar sin la intervención de Satanás como lo insinúa en todos sus escritos? No, nunca lo confiesa, solo lo insinúa todo el tiempo.

El planteo es simple, si alguien va a algún lugar como el que describe el párrafo y allí se descarría, es porque Satanás le ha tentado a hacerlo, a no ser que no supiera a dónde estaba yendo. Esto es como cualquier otro pecado, si sabe que está mal y lo hace igual, es porque cedió a la tentación.

La opción: “espontáneamente”, es otro invento de la autora, que también sirve para negar la intervención de Cristo. Solo tendrá que evitar ir “espontáneamente” a ese lugar, para después creer que ha aprendido a eludir a Satanás.

Por otra parte, dice:

 

No vayan adonde han de ser tentados y descarriados”

 

No existe ese lugar, a no ser que la autora creyera que dentro de su iglesia Satanás no tienta y nadie se descarría.

Tal vez las tentaciones que están dentro de su iglesia serían las: “necesarias”.

 

6 Hacer caer a las almas

 

La música es una bendición si se aprovecha bien, pero con frecuencia resulta uno de los más atrayentes instrumentos de Satanás para hacer caer a las almas. Cuando se abusa de ella, conduce a los que no son consagrados al orgullo, la vanidad y a la frivolidad”. (pág. 293)

 

Cuando “se abusa” de la música, dice la autora que minimiza la situación usando frases impersonales como lo hacía siempre que necesitaba evitar ser específica.

Claro, no quedaba bien si decía que los miembros consagrados de su congregación hacían caer a los más nuevos. Nadie querrá ir a una iglesia donde hay abusadores que son utilizados por Satanás.

Tampoco quiso decir que los no consagrados “serán descarriados”, como dijo en el párrafo anterior. Por eso dice que los llevan a la “vanidad”.

Entonces, han sabido desaprovechar la bendición, Satanás les ha utilizado como instrumento, han descarriado a los no consagrados, han corrompido una actividad bendita, han llevado a otros al orgullo, es decir a no conocer a Cristo, y aun así siguen siendo consagrados.

Pues ese parece ser el lugar donde Satanás está poderosamente atrincherado. Lugar al que la autora pidió que no fueran ¿y no van a decir nada? No, siguen yendo.

La manera no muy pragmática en que la autora utilizó las palabras, les ha convencido.

 

7 Facultades racionales

 

Dios no nos ha dado las facultades racionales para que permanezcan ociosas, no para que las pervirtamos en la persecución de fines terrenales y rastreros. Sino para que puedan ser desarrolladas hasta lo sumo, refinadas, santificadas, ennoblecidas y empleadas en el fomento de los intereses de su reino”. (pág. 190)

 

Contrariamente a lo que la autora afirma, las facultades racionales nunca están ociosas. Si lo estuvieran, el ser humano no sería diferente a los animales.

Es por razón de esas facultades que el ser humano es el único ser viviente que tiene la capacidad de unirse o separarse de Dios.

Pero si la autora quería que sus seguidores desarrollen el intelecto, lo hubiera dicho así y listo. No había necesidad de hablar por parte de Dios.

O mejor aún, podría haber aprovechado para explicar por qué siempre dice que la biblia debe ser nuestra guía, si después tenemos que enteramos por otro lado cuáles son las cosas que Dios quiere.

 

8 Sancionar el pecado

 

Nunca debemos sancionar el pecado por nuestras palabras o nuestros hechos, nuestro silencio o nuestra presencia”. (pág. 401)

 

¿Estará este párrafo mal traducido al español? Sin silencio, sin palabras, sin hechos ni presencia. La única forma de poner en práctica esa orden sería, alejarse tarareando. Así no habrá presencia, silencio ni palabras.

Tal vez habría que quedarse quieto y sin decir nada. Así, cuando alguien viene a decirnos que no estamos cumpliendo la orden, porque estamos sancionando el pecado con el silencio y la presencia, le contestaremos: -no lo estoy sancionando, lo estoy tolerando-.

Después dice:

 

Dondequiera que vayamos, debemos llevar a Jesús con nosotros, y revelar a otros cuán precioso es nuestro Salvador. Pero los que procuran conservar su religión ocultándola entre paredes pierden preciosas oportunidades de hacer el bien”. (pág. 401)

 

¿De verdad hay cristianos que creen que llevar a Cristo es un deber? La única forma de no cumplir con ese deber, es convirtiéndose en falsos. Se nota que pueden hacerlo a voluntad.

Otros incluso pueden ocultar la religión, por eso pierden la oportunidad de hacer el bien, dice la autora. Debería haber dicho que pierden la oportunidad de poner las enseñanzas de Cristo en práctica, es decir de convertirse en cristianos.

 

9 Satanás se congratula

 

(Satanás) “Afectará de un modo maravilloso los cuerpos de aquellos que se inclinan naturalmente a ejecutar sus mandatos. Satanás se congratula por amor a su propia causa, de que se los considere una ficción. Le conviene que se burlen de él, que lo representen con figuras infantiles, o como un animal”. (pág. 50)

 

Antes habló de ir espontáneamente. Ahora dice: inclinarse naturalmente a ejecutar los mandatos de Satanás.

De ser verdad lo que dice, ya estaríamos todos así de afectados, eso es porque todas las personas de todo el mundo tienen esa natural inclinación, la gente es así de nacimiento.

Pero no deja de llamar la atención esa idea, afectará de modo maravilloso los cuerpos, dice. Cualquiera puede ver que eso es sencillamente una mentira.

También dice que a Satanás le conviene que lo representen con figuras infantiles y otras no tan infantiles. Eso sí es verdad, porque nunca falta algún predicador que dirá que Satanás está allí escondido en esa figura, o que esa figura lo representa, o que es una símbolo satánico.

Suelen decir: no hay que jugar con esas cosas, por las dudas no las toquen, confesando una dudosa fe, o incluso incitando a creer por las dudas.

Desháganse de ellas, y ya que estamos: ¡témanle!

Los que le crean, caerán en una trampa, porque nadie que tenga una imagen falsa de Satanás, puede al mismo tiempo tener una imagen verdadera de Cristo.

De manera que sí, hay que tener realmente mucho cuidado con esas cosas, porque de seguro habrá muchos que le crean a ese predicador. También engañará a los que no le creen, porque les hará pensar que los cristianos son de tontos y creen cualquier cosa.

La autora tampoco explicó por qué la biblia representa a Satanás como un animal, pero seguramente un descuido lo tiene cualquiera.

 

10 Internado escolar

 

Se debe enseñar a los alumnos que ellos no son átomos independientes, sino que cada uno es una hebra de hilo que ha de unirse con otras para completar una tela. En ningún departamento puede ser dada esta instrucción con más eficacia que en el internado escolar”. (pág. 403)

 

Lo que el párrafo no explica es por qué habrían de necesitar el internado para aprender algo que aprenden todos en cualquier escuela. Hasta el la calle se aprende.

Aunque no lo aprendieran, igual la sociedad se encargará de hacerles cumplir sus deberes y los mantendrán muy ocupados al servicio de esa causa a la que reivindicarán como indispensable y funcional a todos.

Esa sociedad, tan querida y cuidada por los más beneficiados por ella, estará amenazada cada vez que aparezca una hebra individual con ideas nuevas o muy poco útil a su funcionamiento.

Eso es igual que en la iglesia de la autora, cuando aparece alguien tratando de oponerse a lo que está mal, o cambiar lo que considera erróneo, será considerado alguien como esa hebra deshilachada.

 

Especialmente aquellos que han gustado el amor de Cristo debieran desarrollar sus facultades sociales; pues de esta manera pueden ganar almas para el Salvador”. (Pág. 403)

 

¿Por qué creía la autora que los que han probado el amor de Cristo no sabrían socializar? Debe ser porque normalmente los adventistas no interactúan mucho con personas incrédulas. No comparten sus reuniones sociales y mucho menos de placer.

 

Como discípulos de Cristo no nos mezclaremos con el mundo simplemente por amor al placer, o para participar de sus locuras. Un trato tal no puede sino traer perjuicios” (pág. 401)

 

Cuanto menos placer comparten con el mundo, más creen haber “gustado el amor de Cristo”. Eso explica por qué utilizó la palabra “especialmente”, para referirse a ese tipo de personas.

Después dice:

 

Cristo no debiera ser ocultado en sus corazones, encerrado como tesoro codiciado, sagrado y dulce, que sólo ha de ser gozado por ellos; ni tampoco debieran ellos manifestar el amor de Cristo sólo hacia aquellos que les son más simpáticos” (pág. 403, 404)

 

Con este párrafo se entiende todo lo anterior. El Cristo en el que creía la autora era posible de tenerse oculto.

La pregunta es ¿cómo hacen para amar al prójimo como Cristo les ha ordenado, y al mismo tiempo manifestar “el amor de Cristo”, solo a los más simpáticos? La única manera es creyendo en un Cristo falso. A esos, la autora les dice lo que deben y lo que no deben hacer, dando a entender que solo son cosas que aún les faltan por mejorar.

Cuántas veces habrán estudiado la parábola del buen samaritano, pero aun así le niegan “el amor de Cristo” a los que no le caen simpáticos.

Más que aprender a socializar, esos necesitan aprender a poner en práctica las enseñanzas de Cristo.

 

11 Una ofrenda a Satanás

 

Ruego a los alumnos de nuestras escuelas que manifiesten seriedad. La frivolidad de los jóvenes no agrada a Dios. Sus deportes y juegos abren la puerta a un raudal de tentaciones. Poseen una dote celestial de Dios en sus facultades intelectuales y no deben permitir que sus pensamientos sean triviales y bajos.

Las partidas de placer bajas y comunes, las reuniones para comer y beber, los cantos y la música de instrumentos, son inspiradas por un espíritu que procede de lo bajo. Son una ofrenda a Satanás”. (pág. 380)

 

La explicación más sensata para este párrafo, es que la autora seguramente solía escribir en estado alterado de conciencia, podríamos decir. Lo cual habría la puerta a un raudal de tentaciones y así sacaba a relucir su desmedido odio que poseía hacia las diversiones.

 

12 Un muro de tinieblas

 

Si Satanás ve que está en peligro de perder un alma, se esfuerza hasta lo infinito por conservarla. Satanás teme perder un cautivo y pide un refuerzo de sus ángeles para cercar a la pobre alma y formar a su alrededor un muro de tinieblas. Pero si el que está en peligro persevera, y en su impotencia y debilidad confía en los méritos de la sangre de Cristo, Jesús escucha la ferviente oración de fe y envía un refuerzo a aquellos ángeles que sobresalen en fuerza para librarlo”. (pág. 51)

 

Lo que no quedó claro es cómo un cristiano verdadero, perseverante en la oración, que confía fervientemente en los méritos de la sangre de Cristo, que incluso vence a Satanás y a sus ángeles, es calificado como “débil e impotente”.

La autora tampoco explicó para qué hay que conocer la verdad, o para qué sirve la libertad que Cristo otorga, o incluso por qué insistía tanto en la formación del carácter, si el éxito sobre Satanás se obtiene después de una especie de terrorífica batalla entre ángeles, donde ganan los más numerosos.

El párrafo incluso habla de los méritos de la sangre de Cristo, pero aparentemente, eso tampoco funciona sobre la batalla, sino los refuerzos que sobresalen en fuerza.

¿Y qué pasa si el acorralado, en vez de pedir ayuda confiando en los “méritos y sangre de Cristo”, se equivoca y pide ayuda confiando en que se cumplirá su pedido?

Habrá que tener cuidado de no equivocarse, no sea cosa que terminen ganando los que son menos.

 

13 El mayor educador

 

Cristo fue el mayor educador que jamás haya conocido el mundo”. (pág. 168)

 

Al parecer la autora no conocía la diferencia entre un educador y un maestro, o la diferencia entre un alumno y un discípulo.

Mayor educador, dice, calificándolo de grande. Sin embargo, calificar a Cristo como educador, o mayor educador, en realidad es rebajarlo a niveles tan inferiores, que lo descalifica totalmente.

Un comentario elogioso que tiene ganas de disfrazarse de alabanza, es para agradar a cualquier precio, no a Cristo, sino a sus lectores.

En otros escritos dice:

 

No veo razón alguna por la cual se deba exaltar y confiar en las opiniones de los eruditos y de los así llamados grandes hombres”. (Alza tus ojos, pág. 154)

 

Todas las filosofías de naturaleza humana, en las que Dios no ha sido reconocido como el todo y en todo, han conducido a confusión y vergüenza”. (Alza tus ojos, pág. 154)

 

Todo eso es sencillamente mentira. La única parte verdadera es la que dice: “no veo la razón”.

Pero al parecer, desacreditar el conocimiento en general era otra manera que tenía la autora de elogiar a Dios y su sabiduría.

 

14 Se consideran seguros

 

Satanás es enemigo personal de Cristo. Es el originador y director de toda clase de rebelión en el cielo y en la tierra. Su furia aumenta, y no nos damos cuenta de su poder. No nos sentiríamos tan seguros si pudieran abrirse nuestros ojos para discernir a los ángeles caídos cuando trabajan con aquellos que viven descansadamente y se consideran seguros”. (pág. 58)

 

El párrafo pareciera estar hablando de dos grupos, pero seguramente solo fue una forma de referirse a los mismos.

Sin embargo, así dicho pareciera que los ángeles caídos se van a trabajar con “aquellos”, que viven descansando. Deberían trabajar con estos, los que viven con los ojos cerrados y se sienten seguros, tal vez podrían hacer más daño.

Las personas a las que la autora reprende en el párrafo, no se dan cuenta del poder de Satanás, viven descansando y para colmo se sientes seguras. Es decir, son cristianos fasos.

A esos, les dice que se pongan a trabajar para la causa de Dios. Lo harán, seguramente por miedo a Satanás y a esos ángeles malvados a su alrededor.

Seguirán con los ojos cerrados y sintiéndose seguros, pero Satanás trabajará aún más a través de ellos, porque estarán más activos. Si hasta era preferible que siguieran descansando.

 

15 Las bendiciones divinas (resumido)

 

No hay bendición alguna otorgada por Dios al hombre, ni prueba permitida por Él, que Satanás no pueda ni desee aprovechar para tentar, acosar y destruir el alma si le damos la menor ventaja. En consecuencia, por grande que sea la luz espiritual de uno, por mucho que goce del favor y de las bendiciones divinas, debe andar siempre humildemente ante el señor”. (pág. 60)

 

“Debe andar humildemente ante el señor”, dice, pero si no anda humilde, Satanás no va a aprovechar para tentar como dijo. Ya aprovechó, tentó y logró.

Por más luz que tenga, dice también. Pero sin humildad no tendrá esa “gran luz” que señala.

Satanás aprovecha las pruebas para tentar, lo dice como si las pruebas pudieran no incluir tentación. ¿Por qué dice todo mal?

Para colmo dice “pruebas permitidas”. Si son permitidas por Dios, eso quiere decir que Satanás las generó, no es que las vaya a aprovechar, como dijo.

Pero que sea profeta no quiere decir que tenga facilidad de palabra, de manera que, habrá que ver qué quiso decir. El párrafo pudiera estar dirigido a cambiar la mentalidad de alguien que cree haber recibido bendiciones de parte de Dios como premio por haber sido fiel.

Sin embargo, lo que enseña este párrafo es justamente eso, atribuye esas bendiciones a su postura cristiana, lo insinúa cuando dice: “debe andar siempre”, asumiendo que alguna vez anduvo humildemente ante el señor y de allí provendrían las bendiciones.

Así no va a cambiar de mentalidad, terminará creyendo que se merece lo que ha recibido.

 

16 Los más débiles

 

Los más débiles creyentes en la verdad, cuando piden humildemente ayuda al poderoso Vencedor, pueden, confiando firmemente en Cristo, rechazar con éxito a Satanás y a toda su hueste”. (pág. 49)

 

Este es igual que el párrafo anterior. Una persona humilde, que confía firmemente en Cristo, no puede a la vez, ser el más débil creyente.

¿Cuál es la razón por la cual la autora transgrede una y otra vez la lógica de la doctrina? Seguramente es para poner en práctica la constante confusión que hace de términos y palabras.

En todos sus escritos, el diccionario adventista es arreglado de manera que los términos utilizado en la biblia y los utilizados por la autora, terminen siendo lo mismo.

El párrafo anterior había confundido “luz espiritual” con el conocimiento de la biblia. Ahora confunde “verdad” con la doctrina. Entonces, cuando dice “débil”, se refiere a una persona con escaso conocimiento de la biblia, o nivel cultural.

De todas maneras, modificando levemente el párrafo se puede arreglar el error, quedaría más o menos así:

 

Los más débiles creyentes en la verdad, cuando piden humildemente ayuda al poderoso Vencedor, pueden, confiando firmemente en Cristo, dejar de serlo.

 

Las personas, cuando piden humildemente ayuda al poderoso Vencedor, pueden, confiando firmemente en Cristo, rechazar con éxito a Satanás y a toda su hueste.

 

17 Su pueblo

 

Ni los hombres perversos ni los demonios pueden obstaculizar la obra de Dios ni impedir su presencia en las asambleas de su pueblo, si éste, con corazón contrito y sumiso, confiesa y aparta sus pecados, y reclama con fe sus promesas”. (pág. 131)

 

Este párrafo es una muestra de cómo a la autora le gustaba que las cosas estén siempre en orden.

Por un lado están los “perversos”, que son virtualmente capaces de obstaculizar la obra de Dios, están en un mismo conjunto donde están los demonios.

Por otra parte, están los que pertenecen al pueblo. A esos les dice que se arrepientan, confiesen y aparten sus pecados, para así evitar el ataque de los otros.

Pero no son dos grupos, son los mismos. Aquellos perversos que mencionó, podrían arrepentirse también y así ser parte del “pueblo”.

Además, los del “pueblo”, podrían no haberlo hecho, esos también serán socios de los demonios. Esos son aún peores, porque podrían obstaculizar la obra del Señor adentro mismo de las iglesias.

El interrogante es: ¿cuál es la enseñanza de ese párrafo? Porque absolutamente todos los miembros de todas las agrupaciones religiosas creen haber confesado y apartado sus pecados.

Además, no importa que tan distintas sean las iglesias entre sí, y que tanto se acusen mutuamente de falsas, todas creen haber logrado la presencia de Dios en sus asambleas.

Esa es la razón por la que nadie cree ser perverso ni socio de los demonios, todos creen ser su pueblo.

 

18 Impenitente

 

Nada hay que Satanás tema tanto como que el pueblo de Dios limpie el camino de todo obstáculo, de modo que el Señor pueda derramar su Espíritu sobre una iglesia languideciente y una congregación impenitente”. (pág. 131)

 

Esto es lo mismo que el párrafo anterior, en vez de enseñar algo, confunde. ¿Es que acaso existe alguna congregación que crea no haber limpiado ese camino? Al contrario, todas creen recibir el Espíritu que Dios derrama.

Además, ¿qué habrá querido decir con impenitente? Está claro que la autora a veces no usaba bien las palabras, pero acá está diciendo cosas que no son.

Así dicho, pareciera que una vez limpiado el camino, Dios podrá derramar su Espíritu sobre una congregación impenitente.

Pero claro, de seguro quiso decir que para limpiar el camino, habrá que dejar de ser impenitente. De ser así, surge una pregunta ¿eso es lo que Satanás teme? Un temor sin fundamento, porque en las iglesias normalmente hay de todo, incluidos los cristianos falsos.

El párrafo puntualmente habla de “una iglesia”. Entonces, ¿derramará igual su Espíritu si hay algunos impenitentes en esa iglesia?

No explica bien, o es otra enseñanza poco práctica, por decirlo así. Más bien no dice nada.

 

Tan ciertamente como que Satanás no puede cerrar las ventanas del cielo para que no caiga lluvia sobre la tierra, no puede impedir que una lluvia de bendición caiga sobre el pueblo de Dios”. (pág. 131)

 

Antes Satanás temía que limpien el camino de obstáculos, ahora vemos que ni siquiera habrá obstáculos. Satanás podría aprovechar para temer alguna otra cosa más práctica.

O tal vez esto solo confirma que la autora no explica bien. O peor, confirma que no enseña nada con todo esto.

Entonces, Satanás no puede impedir la bendición del cielo sobre su pueblo. Sin embargo, con un poco de esfuerzo seguramente, sí puede hacerles creer a todos que son su pueblo.

Le guste o no a la autora, eso sí lo puede hacer, tan ciertamente como no intentará siquiera detener la lluvia.

 

19 La verdad de Dios

 

Les gusta tener parte en conversaciones sobre asuntos mundanos. Pero cuando se introduce el tema de la verdad de Dios, no tienen nada que decir. ¿Por qué tan conversadores en cuanto a asuntos mundanos y tan silenciosos respecto a un tema que debiera preocuparlos en sumo grado, un tema en el cual debería estar empeñada el alma entera? La verdad de Dios no mora en ustedes”. (Pág. 131)

 

Según la biblia, la verdad de Dios no está en quien afirma no tener pecados.

Según este párrafo, la verdad de Dios no mora en los que no dicen nada, mostrando otra vez las cosas muy ordenadas. Cada vez que la autora presenta dos elementos negativos, están convenientemente juntos y por lo tanto neutralizando el daño.

Debería haber dicho: menos mal que no dicen nada, peor sería que se pongan a hablar como si la verdad de Dios estuviera en ellos.

Más de uno, después de esto, habrá empezado a hablar para así no ser merecedores de ese reproche. O tal vez por haberse asustado de las palabras que usó la autora: “preocuparlos en sumo grado”.

La autora pareciera que ni siquiera les tenía confianza a los maestros que enseñan en su iglesia.

Cuando el maestro aplica el método adecuado para enseñar, los alumnos no tienen mucho para decir, sólo les queda salir poner en práctica lo aprendido, porque el maestro ya tiene planificada toda la didáctica.

La autora preguntó ¿por qué tan callados? Algunos por respeto, están cerca o incluso delante de la mismísima Elena de White, ¿no es mejor escuchar?

Otros, porque no fueron tan atrevidos como para decirle lo que realmente pensaban, o también por respeto.

Otros por ignorancia, tal vez nadie les había dicho que tenían que hablar todo el tiempo de esos temas.

Otros, porque no estaban de acuerdo para nada con todo esto, o tal vez no entendieron. Por eso prefirieron no manifestar no estar de acuerdo con algo que probablemente no hayan entendido.

Otros, porque en sus casas les hacen callar todo el tiempo, por eso se acostumbraron a no decir nada que vaya en contra de lo que los otros dicen.

También preguntó: ¿por qué tan conversadores? Seguramente por estar ejerciendo su derecho de libre expresión.

Otros, porque normalmente no tenían a nadie con quién hablar. Habrá sido entonces por el entusiasmo de por fin poder hacerlo.

Otros, porque hablaban igual que en sus casas. Por ahí, en sus casas solo hablaban de temas mundanos.

  

20 Naturaleza sociable

 

Jesús condenaba la complacencia propia en todas sus formas; sin embargo era de naturaleza sociable”. (pág. 382)

 

El párrafo es tan elocuente como si fuera una sentencia dada por un juez. Sin embargo, aquí hay una apelación, su señoría: Jesús no condenaba la complacencia propia en todas sus formas. Tampoco era de naturaleza sociable.

Pero claro, otra vez hay que tratar de entender lo que quiso decir. La autora solía denunciar, muy reiteradamente, que las reuniones sociales y la complacencia propia suelen estar unidas entre sí.

La frase “sin embargo”, deja en evidencia que las dos ideas: reuniones sociales y placer, estaban íntimamente relacionadas para la autora. Es decir que, -se le escapó-. O tal vez lo dio por sobreentendido.

Claro, había que dejar exento a Cristo de esa búsqueda de placer en las reuniones sociales, por eso, muy pragmáticamente, utiliza el término anti bíblico: “naturaleza sociable”.

 

21 Poderoso Libertador

 

El (Satanás) es demasiado astuto para presentarse abierta y osadamente con sus tentaciones, pues se despertarían entonces las adormecidas energías del cristiano, y confiaría en el fuerte y poderoso Libertador. Pero Satanás se presenta inadvertidamente y trabaja disfrazado a través de los hijos de la desobediencia que hacen profesión de piedad”. (Pág. 50)

 

Qué lástima que no explicó bien lo que significa presentarse abierta y osadamente. Porque tal vez sí lo hace, todo el tiempo.

Satanás trabaja a través de los hijos de la desobediencia, dice la autora, como si fuera que los obedientes no pudieran también estar engañados y tener a Satanás trabajando a través de ellos.

Después, dice: se despertarían las adormecidas energías y confiaría en el Libertador. Si no confían en el Libertador y para colmo está adormecido, ya está hecho el trabajo. Satanás no necesita astucia para darse cuenta que no tiene que hacer un trabajo que ya está hecho.

 

22 Un ataque abierto y atrevido

 

Si Satanás lanzara un ataque abierto y atrevido al cristianismo, llevaría al cristiano afligido y agonizante a los pies de su Redentor, y el poderoso y fuerte Libertador haría huir atemorizado al osado adversario”. (pág. 55)

 

Antes dijo que era demasiado astuto, pero ahora dice que no lo va a lograr. Pero no hace falta tanta astucia para no intentar algo que todos saben que no va a poder.

Ataque “abierto y atrevido” ¿estará diciendo que Satanás tiene la capacidad de hacerse visible? Qué lástima que la autora no utilizó sus facultades racionales para darse cuenta de las cosas que escribía.

Si eso fuera verdad, entonces Satanás, tendría la capacidad de ganar almas para Cristo. Con solo mostrarse, ya la gente empezaría a creer.

Pero la autora dice que, si así lo hiciera, Cristo le haría huir, es decir que no podría ganar almas para Cristo ni aunque se lo propusiera, Cristo no le dejará. ¿O era el Libertador?

Al que se le fue la astucia es al Libertador, debería dejar que Satanás mande gente a sus pies.

Sin embargo, si Satanás tuviera la forma que la autora creía y así se mostrara, entonces no estaría engañando ya a nadie. Podría aprovechar esa situación para denunciar a la biblia como falsa y a Dios como mentiroso. Podría decir algo como: ¿vieron que no era verdad que engaño a todos?

Entonces, todos los que están ahí, a los pies del Salvador, mirarían para arriba esperando una respuesta. Eso sí, sería astucia. Debe ser por eso que el Libertador no le deja. Que ni se atreva a mandar a todos a mis pies, dice.

Quien tampoco parece muy astuto es el Libertador, en su afán de hacer huir a Satanás, logra que siga engañando a todo el mundo de la manera que mejor le sale, oculto.

Es decir, por no querer que el atacante sea tan atrevido, logra que se haga furtivo. Si hasta salió con forma de verso:

Lo que no tiene de atrevido, lo compensa por ser muy furtivo.

 

23 Formas de recreación

 

Entre los placeres más peligrosos se encuentra el teatro. En vez de ser una escuela de moralidad y virtud como a menudo se dice, es el foco mismo de la inmoralidad. Estos entretenimientos fortalecen y confirman hábitos viciosos y propensiones pecaminosas.

El amor por estas escenas aumenta con cada participación en ellas, así como el deseo de las bebidas intoxicantes se fortalece con su uso. La única conducta segura es evitar el teatro, el circo y cualquier otro lugar dudoso de diversión.

Hay formas de recreación muy benéficas para el cuerpo y la mente. Una mente iluminada, discernidora, hallará abundantes medios de entretenimiento y diversión”. (pág. 378)

 

Se nota que la autora no confiaba mucho en la mente iluminada de su gente, porque primero les dice que una mente iluminada hallará abundantes medios. Acto seguido, les dice con amenazas, cuáles son los lugares que deben evitar.

Dice que el teatro es peligroso y la solución es evitarlo. Debería llamar “peligrosa”, también a su iglesia donde también hay propensiones pecaminosas, la misma autora lo admite.

 

Satanás se presenta inadvertidamente y trabaja disfrazado a través de los hijos de la desobediencia que hacen profesión de piedad”. (Pág. 50)

 

El mismísimo Satanás está allí en la iglesia, disfrazado de piedad. Eso es peor que el teatro.

Sin embargo, quien le crea a la autora, desconfiará de antemano de las actividades mundanales. O incluso de las actividades de otras iglesias, por considerarlas falsas y por lo tanto mundanas también.

Después, le dará crédito también de antemano, a todo lo que le dicen en su iglesia. Es decir, harán lo mismo que hacen todos los que tienen una doctrina falsa.

Eso, es más peligroso que todos los teatros juntos.

 

24 Las ciencias

 

Las ciencias de la frenología, la psicología y el mesmerismo han sido el conducto por el cual Satanás se ha llegado más directamente a esta generación”. (pág. 55)

 

La psicología es una ciencia que hoy en día practican incluso los adventistas, pero se nota que a la autora no le gustaba. Lo manifestó también en otros escritos.

 

Son tantos los que, cuando están en problemas... se olvidan de las invitaciones que Dios extiende abundantemente y comienzan a buscar y tratar de conseguir ayuda humana. Acuden a seres humanos en busca de ayuda, y es así como sus experiencias se vuelven débiles y confusas”. (Alza tus ojos, pág. 105)

 

El mesmerismo no lo practica nadie y la frenología, nadie parece saber qué es.

Puede que este párrafo sea anacrónico, dice: esta generación. La profetiza Elena de White seguramente estaba profetizando para su época. Ahí sí, puede ser.

 

25 La manifestación del amor

 

No hay nada que Cristo desee tanto como agentes que representen al mundo su Espíritu y carácter. No hay nada que el mundo necesite tanto como la manifestación del amor del Salvador mediante la humanidad”. (Pág. 37)

 

Este párrafo mezcla una anáfora con un quiasmo, seguramente para que suene todo más poético y por lo tanto más verdadero.

Pero así como está planteado, pareciera que el deseo de Cristo y la necesidad del mundo, son incompatibles. Cristo desea cosas para el mundo que a este no le satisface y el mundo necesita cosas ajenas a los deseos de Cristo.

Entonces, tal vez modificando la situación se arregla.

Por ejemplo, que el mayor deseo de Cristo sea que el mundo manifieste el amor del Salvador mediante la humanidad, y que el mundo necesite agentes que representen el Espíritu y carácter de Cristo. No cambia nada, sigue todo como antes.

Que Cristo desee que la necesidad del mundo se satisfaga y que el mundo necesite que Cristo lo desee. Tampoco, porque perpetúa la situación, Cristo seguirá deseando lo que ya existe y el mundo seguirá necesitando lo que ya tiene.

Entonces, por un lado, que Cristo desee que el mundo necesite agentes que representen su Espíritu y carácter. Por otro lado, que el mundo necesite que Cristo desee que la humanidad manifieste el amor del Salvador.

No, los deseos se anulan entre sí, no cumpliéndose ninguno.

Al final está bien nomás todo lo que dice el párrafo original, así el mayor deseo de Cristo se cumplirá y el mundo que reviente. Debe ser por eso que la biblia dice que los cristianos deben salirse del mundo.

 

26 Sus engaños

 

Se separan de Dios y de los cuidados vigilantes de los ángeles de Dios, y Satanás, que siempre está al acecho para destruir las almas empieza a presentarles sus engaños y los pone en serio peligro”. (pág. 57, 58)

 

Los mencionados en el párrafo se encuentran separados de Dios, y eso que Satanás recién está por empezar a presentarles sus engaños. ¿Y cómo hicieron para separarse de Dios? Se nota que Satanás suele llegar tarde a un trabajo que Él mismo ha empezado ya.

En vez de decir “se separan de la iglesia”, que era lo que en realidad estaba queriendo decir, la autora dice: “se separan de Dios” otra vez recurriendo al método de confundir los términos, arreglando cada vez más el diccionario adventista.

 

27 Picnics y otras reuniones de placer (resumido)

 

Los jóvenes observadores del sábado que han cedido a la influencia del mundo tendrán que ser probados. Los peligros de los postreros días están por sobrecogernos”.

Profesan esperar al Hijo del Hombre; no obstante, algunos de ellos han sido un miserable ejemplo para los incrédulos. No han estado dispuestos a renunciar al mundo, sino que se han unido a él asistiendo a picnics y otras reuniones de placer, lisonjeándose de que participan de diversiones inocentes. Sin embargo son precisamente estas complacencias las que los separan de Dios, y los hacen hijos de este siglo”. (pág. 373, 374)

 

Tendrán que ser probados, dice la autora que al parecer le funcionan bien las amenazas. Sin embargo, en todos sus escritos, todos van a ser probados.

Los verdaderos cristianos, los falsos, los que cedieron a Satanás, la autora misma dijo haber sido probada, todos. Es decir que: serán probados, no significa nada.

Sin embargo, lo más probable es que solo estuviera manifestando su repudio a las reuniones de placer por la misma razón de siempre, las odiaba, como a todas las diversiones.

Directamente presenta a la asistencia a los picnics, como lo opuesto a salirse del mundo. Eso es estar afectado por el odio.

 

Se han unido al mundo asistiendo a picnics”

 

En otras partes del libro, dice lo siguiente:

 

Reúnanse varias familias que viven en una ciudad o pueblo, dejen las ocupaciones que las han estado abrumando física y mentalmente y hagan una excursión al campo a orillas de algún hermoso lago o un lindo bosque que sea un bello escenario de la naturaleza. Deberían proveerse de alimento sencillo e higiénico, de las mejores frutas y cereales y tender su mesa bajo la sombra de algún árbol o el pabellón del cielo. El viaje, el ejercicio y el paisaje estimularán el apetito y gozarán de una comida que los reyes envidiarían”. (pág. 390, 391)

 

Es el mismo picnic, pero descripto con otras palabras, ni tan distintas.

Que uno sea mundano y el otro no, no depende de las comidas higiénicas, ni tiene que ver con el “gozo” prometido en uno de los párrafos, ni con el “placer” condenado en el otro. Depende de que haya mundanos o cristianos.

¿Y qué hay de los pobres, o de esos jóvenes que no tienen familia? Ellos no podrán seguir este consejo, no tienen ropa apropiada, no tienen fruta, apenas tienen para la cena.

¿Cómo van a llegar al lago ese? No tienen para el pasaje. Se quedarán mirando como otros cumplen con las enseñanzas de la autora que seguramente recibió en visiones.

Si hasta es posible imaginar a los adventistas en ese picnic, complacidos por participar de algo tan noble y aprobado por Dios, orgullosos de estar ganándose la envidia de los reyes. Tal vez eso sí era divertido para la autora.

Mejor le hubieran llevado una fruta a los que no tienen, ni siquiera hace falta que sean las mejores, cualquier fruta les vendrá bien. Tal vez así se ganen el odio de los reyes y les empiecen a perseguir por fin ya que tanto lo predicen.

Tanto que esperan la persecución, justo cuando tienen la oportunidad de hacer algo que la generaría, no. Se van de picnic. No, era “excursión al campo”.

No muy lejos de ahí, en el otro picnic, incluso en el mismo campo, podría estar algún joven sin familia, o sin un hogar digno, o con necesidad de amparo, o de amor, o de Cristo.

Puede que esa sea una de las pocas oportunidades que tenga en toda su vida de compartir algo con los demás, o incluso de comer algo en compañía. Si hasta puede ser que le hayan invitado como excusa para que coma, justamente.

Estarán todos ahí, escuchando música rítmica, satánica. Puede que hasta estén bailando, drogándose. O ni siquiera, porque la autora no dice nada de eso, solo dice, “ese tipo de complacencia”.

Esos serán, para los seguidores de Elena de White, los que se han hecho hijos de este siglo. En vez de amarles como Cristo ha ordenado, los juzgarán y hallarán culpables de haberse unido al mundo.

Por otra parte aprobarán a los suyos, a los que tienen la creencia arraigada de que esas dos posturas maniqueas, totalmente opuestas, son cosas que Dios aprueba.

Esos son los “cristianos”, que forma Elena de White.

No hay comentarios:

Publicar un comentario