martes, 10 de julio de 2012

Contradicciones del libro: El camino a Cristo



Los siguientes son párrafos extraídos del libro: El camino a Cristo, escrito por Elena de White, profeta de la iglesia adventista del séptimo día. 

La autora se contradice con declaraciones presentes de otros escritos, o incluso con las que pertenecen al mismo libro.

 

1 Desechar a los pecadores

 

"Cuando los hombres insisten en que Dios es demasiado bueno para desechar a los pecadores, miren al Calvario. Fue porque no había otra manera en que el hombre pudiese ser salvo, porque sin este sacrificio era imposible que la raza humana escapara del poder contaminador del pecado y se pusiera en comunión con los seres santos, imposible que los hombres llegaran a ser partícipes de la vida espiritual; fue por esta causa por lo que Cristo tomó sobre sí la culpabilidad del desobediente y sufrió en lugar del pecador". (Pág. 27)

 

Unas páginas más adelante, dice:

 

Cuando Satanás viene a decirte que eres un gran pecador, mira a tu Redentor y habla de sus méritos. Lo que te ayudará será el mirar su luz. Reconoce tu pecado, pero di al enemigo que "Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores" (1 Timoteo 1: 15)” (pág. 31)

 

Según el primer párrafo, cuando miramos el “calvario”, podremos refutar la idea que Dios es demasiado bueno para desechar a los pecadores.

Según este segundo párrafo, cuando miramos al “redentor” podremos decir: Cristo vino a salvar a los pecadores.

Sería bueno tener siempre bien presente estos términos y diferenciarlos con exactitud para evitar confusiones. No sea cosa que Satanás venga a decirte lo pecador que eres, y tú, en vez de mirar al redentor, mires al calvario. Eso sería lo que podríamos llamar: una metida de pata.

Ese día te quedarás con la idea de que eres un gran pecador, además sin remedio porque ya no creerás que Dios sea demasiado bueno para desechar a los pecadores.

Por otra parte, si alguno cree que Dios es demasiado bueno para desechar a los pecadores, que ni se le ocurra mirar al redentor y su luz, porque así se quedará nomás con esa idea. Con toda autoridad dirá que Cristo vino a salvarles.

Finalmente, que a nadie se le ocurra intentar hacer huir al enemigo diciéndole: “Cristo tomó sobre sí la culpabilidad del desobediente”. Porque así nunca va a reconocer sus pecados.

 

2 Vencidos por el enemigo

 

"Tenemos a menudo que postrarnos y llorar a los pies de Jesús por causa de nuestras culpas y errores; pero no debemos desanimarnos. Aun si somos vencidos por el enemigo, no somos arrojados, ni abandonados, ni rechazados por Dios. No; Cristo está a la diestra de Dios e intercede por nosotros". (pág. 57)

 

En otras partes dice:

 

El pecado, por pequeño que se suponga, no puede consentirse sino a riesgo de una pérdida infinita. Lo que no venzamos nos vencerá y determinará nuestra destrucción”. (pág. 28)

 

El primer párrafo, es para alguien que dice no estar pudiendo hacer el cambio completo en su vida, por eso había que darle algo de aliento. El otro, es para alguien que no está haciendo el esfuerzo necesario para lograrlo, por eso había que amenazarle.

En el primer párrafo hay errores, seguramente por eso no será arrojado.

En el otro hay consentimiento, por eso será destruido.

Sin embargo, como ninguno de los dos destinatarios podrá lograr lo que dice el segundo párrafo: “lo que no venzamos nos vencerá”, lo compensarán apoyándose en lo que dice el primer párrafo: -si somos vencidos, no seremos arrojados-.

Por eso, con solo intentarlo, ya no creerán que eso vaya a determinar su destrucción.

En otras palabras es una simple contradicción que se arregla hablando y no haciendo, procurando y no logrando, como se hace con todas las contradicciones.

 

3 Estamos seguros

 

"Mas tengamos los ojos fijos en Cristo, y él nos preservará. Confiando en Jesús estamos seguros. Nada puede arrebatarnos de su mano". (pág. 64)

 

En otros escritos, dice:

 

Me sido mostrado que debemos estar en guardia por todos lados y resistir con perseverancia las insinuaciones y estratagemas de Satanás”. (Mensajes para los jóvenes, pág. 56)

 

Es posible que un adventista no vea la contradicción en estas dos posturas, eso es porque ha aprendido a hacer las dos cosas sin impedimentos.

La primera postura la tiene dentro de su iglesia, allí se siente seguro y cree tener los ojos en Cristo. La otra postura la tiene afuera, en lo que él considera que es el “mundo”, allí es donde anda en guardia por todos lados y tratando de impedir que le lleven cautivo.

Eso explica por qué los adventistas creen todo lo que le dicen en la iglesia y es tan difícil de hacerle ver lo erróneo de su doctrina, porque ahí ya están afuera y en guardia.

 

4 Siempre empeñados

 

"Así los ángeles están siempre empeñados en trabajar por la felicidad de otros. Este es su gozo. Lo que los corazones egoístas considerarían un servicio degradante, servir a los que son infelices, y bajo todo aspecto, inferiores a ellos en carácter y jerarquía, es la obra de los ángeles exentos de pecado". (pág. 68)

 

Comparar a los egoístas con los ángeles para así concluir que esos últimos son superiores, a la autora le pareció buena idea. Tal vez creyó que se sentirían elogiados con eso.

Si hasta parece estar diciendo lo contrario, usando el doble sentido, parece insinuar que en realidad no hacen nada por nosotros, por esas mismas razones que ahí menciona: servicio degradante, atender a los inferiores, etc.

En otros escritos dice:

 

Hay cristianos allí reunidos, ¿pero qué es lo que se oye? Es un canto, una frívola cantinela, propia de un salón de baile. He aquí, los ángeles puros retraen su luz, y la oscuridad envuelve a los que están en la casa. Los ángeles se apartan de la escena. Sus rostros están tristes. He aquí que lloran. (Mensajes para los jóvenes pág. 293)

 

Sí tan solo la música logra que abandonen a los que se supone están cuidando, lo de -siempre empeñados-, suena a que era falso nomás.

Aunque puede haber una explicación, es posible que los jóvenes que estaban escuchando música estuvieran tan felices, que los ángeles se sintieran desplazados de sus tareas y poco valorados, puesto que su gozo está en trabajar por la felicidad de otros.

También pudiera ser porque se dieron cuenta que la luz que tenían en realidad no funcionó, porque aun estando iluminados, no logró impedir que cometan un pecado tan terrible como innecesario. Tanto empeño para nada, habrán dicho.

Será por eso que se fueron tristes. He aquí que se fueron llorando.

Pero no importa, porque de seguro volverán cuando ya esté todo un poco más calmado.

 

5 El yugo de Cristo

 

"Cuando venimos a Cristo, como seres errados y pecaminosos, y nos hacemos participantes de su gracia perdonadora, nace en nuestro corazón el amor a él. Toda carga resulta ligera; porque el yugo de Cristo es suave". (pág. 52)

 

En otros escritos, dice:

 

A ustedes les toca decidir si habrán o no de hacer frente fielmente a las pesadas responsabilidades que descansan sobre ustedes”. (Mensajes para los jóvenes pág. 36)

 

Deberías dominar tus pensamientos. No será esto tarea fácil; no podrás llevarla a cabo sin un esfuerzo concienzudo y aun severo. Sin embargo, Dios lo requiere de ti”. (Mensajes para los jóvenes pág. 73)

 

En el primer párrafo, la autora entremezcla sus dichos con frases bíblicas, seguramente para parecer más creíble. Sin embargo, cuando dice: “Toda carga resulta ligera”, en realidad, solo estaba modificando la palabra de Dios, para amoldarla a su doctrina.

Si hubiera dicho: -es ligera-, como dice la biblia, no estaría de acuerdo con “pesadas responsabilidades”, por eso resultó más conveniente decir: “resulta ligera”. Se nota que a veces le preocupaban las contradicciones.

Por otra parte, cuando dice: “Deberías dominar tus pensamientos”, por mucho que decía hablar en nombre de Dios, no lo hacía.

Dios lo requiere de ti”. Pues, que lo pruebe.

 

6 Juicio privado

 

La Biblia no fue escrita solamente para el hombre erudito; al contrario, fue destinada a la gente común. Las grandes verdades necesarias para la salvación están presentadas con tanta claridad como la luz del mediodía; y nadie equivocará o perderá el camino, salvo los que sigan su juicio privado en vez de la voluntad divina tan claramente revelada”. (pág. 79)

 

En otras partes dice:

 

Más es la obra de Satanás pervertir las facultades de investigación del entendimiento. Cierto orgullo se mezcla en la consideración de la verdad bíblica, de modo que cuando los hombres no pueden explicar todas sus partes como quieren, se impacientan y se sienten derrotados. Es para ellos demasiado humillante reconocer que no pueden entender las palabras inspiradas”. (Pág. 97)

 

El primero párrafo dice que la verdad está tan clara, que la puede entender la gente común. El segundo dice que no entenderá quien tenga las facultades pervertidas.

Pero entonces no entenderá nadie, porque el ser humano nace pervertido. Es decir, no importa si estaba todo claro.

El primer párrafo dice que no se debe hacer un juicio privado, eso quiere decir que es posible de hacerse. Sin embargo, el segundo párrafo dice que no podrán hacerlo.

Con tan solo hacer un juicio privado, los orgullosos podrán explicar todo como quieran. Se sienten derrotados, dice. Si, cómo no. Aunque ni siquiera eso, porque normalmente explican todo repitiendo lo que le dijeron.

También dice:

 

No debemos conformarnos con el testimonio de ningún hombre en cuanto a lo que enseñan las Santas Escrituras, sino que debemos estudiar las palabras de Dios por nosotros mismos. Si dejamos que otros piensen por nosotros, nuestra energía quedará mutilada y limitadas nuestras aptitudes”. (pág. 79)

 

Antes, no había que hacer un juicio privado, pero ahora no habrá que dejar que otros piensen por nosotros.

La única manera de poner en práctica esas dos enseñanzas, es recibiendo inspiración directamente del cielo.

Pero suponiendo que así es como deba hacerse, ¿lo logrará igual con esas facultades que antes dijo estaban pervertidas? La única forma sería, dejando las perversiones primero y recién después leer la biblia.

Todo indica que es así, por más absurdo que parezca.

Sin embargo, lo más llamativo es que, de no hacerse bien el estudio, tendrá como resultado energías mutiladas y aptitudes limitadas. Pero todo eso lo podría tener ya de antes. De ser así, no entenderá por más que investigue o piense por sí mismo.

Entonces, esa debería ser otra salvedad, no una posible consecuencia. Debería haber dicho: debemos estudiar por nosotros mismos, excepto los que tengan aptitudes y entendimientos pervertidos o energías mutiladas o limitadas.

En ese caso, no le quedará otra más que encontrar a alguien que piense en su lugar y luego le explique.

Aunque parezca mentira, los adventistas niegan la contradicción todos en estos párrafos, afirmando que son aclaraciones. Suelen decir: sí, acá dice eso, pero en otras partes aclara bien cómo es.

 

7 Adaptación

 

La Biblia presenta la verdad con una sencillez y una adaptación tan perfecta a las necesidades y anhelos del corazón humano, que ha asombrado y encantado a los espíritus más cultivados”. (pág. 96)

 

Solo un poco más adelante, dice:

 

No están dispuestos a esperar pacientemente hasta que Dios juzgue oportuno revelarles la verdad. Creen que su sabiduría humana sin auxilio es suficiente para hacerles entender las Santas Escrituras y, cuando no pueden hacerlo, niegan virtualmente su autoridad”. (pág. 97)

 

En el primer párrafo, hay sencillez y adaptación a los anhelos del corazón.

En el segundo párrafo hay que recibir auxilio, saber esperar pacientemente, evitar creer que tienen sabiduría y no negar la autoridad cada vez que no entiendan.

En otras palabras: no hay adaptación, habrá que adaptarse haciendo lo que la autora les dice.

Por otra parte, los dos párrafos parecen decir cosas muy determinantes, pero en realidad no tienen ningún fundamento, solo provienen de la opinión de la autora. La biblia no presenta la verdad con sencillez como dice, ni está adaptada a los anhelos del corazón humano.

Lo más probable es que tampoco haya asombrado ni encantado a los espíritus más cultivados.

Pero más allá eso, el párrafo dice:

 

No están dispuestos a esperar pacientemente hasta que Dios juzgue oportuno revelarles la verdad”

 

¿Sinceramente creen eso, o solo lo dicen? Tal vez solo lo dejan pasar porque la autora escribió.

Ni siquiera coincide con la idea de la sencillez y adaptación, o con la claridad de la luz del mediodía que antes mencionó, o con pensar por sí mismo, ¿qué tanto hay que pensar si todo será revelado?

Mala combinación, piensa por sí mismo y recibe revelaciones. Esa es la fórmula para crear malas interpretaciones.

 

8 El camino

 

"Así está patente el plan de la redención delante de nosotros, de modo que cualquiera pueda ver el camino que ha de tomar a fin de arrepentirse para con Dios y tener fe en nuestro Señor Jesucristo". (pág. 96)

 

En otras partes, dice:

 

Un solo rasgo malo de carácter, un solo deseo pecaminoso, acariciado persistentemente, neutralizan a veces todo el poder del Evangelio. Toda indulgencia pecaminosa fortalece la aversión del alma hacia Dios. El hombre que manifiesta un descreído atrevimiento o una impasible indiferencia hacia la verdad, no está sino segando la cosecha de su propia siembra” (pág. 29)

 

El primer párrafo dice que cualquiera puede ver el camino para arrepentirse y tener fe. El segundo dice que si está enemistado con Dios, el evangelio estará neutralizado. Pero entonces, no está patente para cualquiera como afirma el primero.

Además, si un solo deseo pecaminoso neutraliza “a veces” todo el evangelio, entonces difícilmente verá el camino para arrepentirse. A no ser que tenga suerte y justo no sea una de esas veces. Poner en duda sus propios dichos es típico de la autora, así puede decir cosas incorrectas con impunidad.

El segundo párrafo dice que cuando alguien muestra una indiferencia hacia la verdad, está cosechando lo que sembró.

¿De dónde habrá sacado esa idea? Porque la repite varias veces en sus escritos. El ser humano nace indiferente a la verdad, no se hace como resultado de nada. Al menos debería haber explicado bien que quiso decir con eso, porque no muestra la solución, ni siquiera un método preventivo.

La pregunta es ¿para quién era el primer párrafo? Decía que cualquiera podía ver el camino.

Por otra parte, está claro que a la autora le obsesionaba el tema del carácter, pero acá, definitivamente se le fue la mano. ¿Un solo rasgo malo del carácter, neutraliza todo el evangelio?

También dice:

 

Las nobles facultades del alma pueden perder tanto por no ejercitarse en temas dignos de su concentración, que lleguen a ser incapaces de penetrar la profunda significación de la Palabra de Dios”. (pág. 79)

 

Otro impedimento, ahora también pueden llegar a ser incapaces de entender por razón de la falta de ejercicio. De seguro esos tampoco podrán ver el camino.

Tanto la idea de llegar a ser incapaces, como su opuesto: “cualquiera puede ver el camino”, tienen algo en común: ninguna de los dos pueden probarse ni refutarse. Es decir, no significan nada, debe ser por eso que no parecen contradictorias.

En otros escritos, dice:

 

Satanás sabe que la mente es afectada en extenso grado por lo que la alimenta. Trata de inducir a los jóvenes y adultos a leer libros de cuentos, novelas y otras publicaciones. Los lectores de semejante literatura llegan a ser inaptos para cumplir los deberes que tienen delante”. (Mensajes para los jóvenes, pág. 269)

 

Más impedimentos, ahora también hay quienes quedan inaptos por esas lecturas. Todo eso también lo pueden tener de antes, de manera que esos no podrán entender ni “ver el camino”. Además, ahora tampoco podrán cumplir los deberes.

Son inaptos y tienen el evangelio neutralizado, pero no tienen que dejar que otros piensen por ellos. ¿Qué tienen que hacer? No muestra la solución.

En otros escritos dice:

 

Cristo hizo tan sencilla esta Palabra, que al leerla nadie tiene por qué tropezar. Lea y comprenda el humilde morador de la choza la Palabra dada por el más sabio de los maestros que el mundo ha conocido alguna vez, y no habrá alguien más grande que él entre los reyes, gobernantes, estadistas y los hombres más altamente educados del mundo...” (Alza tus ojos, pág. 50)

 

Entonces, el morador de la choza entendió sin ayuda de otros y sin que nadie le explique nada. Se nota que ya sabía, vaya a saber cómo, todo lo que hay que hacer para entender.

 

Esperar pacientemente.

No conformarse con el testimonio de ninguna persona.

No dejar que nadie piense por nosotros.

No tener las facultades pervertidas.

No mezclar el orgullo con la consideración de la verdad.

No hacer un juicio privado.

No tener deseos pecaminosos que neutralizaran el poder del evangelio.

No ser indulgente con el pecado.

No tener un solo rasgo malo de carácter.

No haber leído cuentos ni novelas que afecten en grado extenso a la mente y que lo hubiesen convertido en inapto.

 

Qué cosa, cómo es que esto no se le ocurrió antes a nadie. Si el mundo cristiano lo hubiera hecho así de entrada, habría una sola iglesia y una sola interpretación para todas las partes de la biblia. No haría falta juntarse para estudiar la palabra, porque en la choza se logra entender todo.

Antes, la pregunta era, qué tenían que hacer los inaptos. Tal vez el de la choza debería ir a explicarles porque de seguro es el más apropiado para esa tarea, eso es porque no hay nadie más grande que él entre los más altamente educados.

O mejor aún, debería fundar una iglesia nueva, la verdadera.

 

9 Cambio en el carácter

 

"Aunque la obra del Espíritu es silenciosa e imperceptible, sus efectos son manifiestos. Cuando el corazón ha sido renovado por el Espíritu de Dios, el hecho se manifiesta en la vida. Se notará un cambio en el carácter, en las costumbres y ocupaciones". (pág. 50)

 

Cabe aclarar que cuando dice: silenciosa e imperceptible, estaba comparando la tarea del Espíritu con el viento. Aun así, no hacía falta que lo hiciera, difícilmente haya alguien que crea que el espíritu hace ruido.

En otros escritos, la autora dice:

 

Un Carácter noble se obtiene mediante esfuerzos individuales, realizados por los méritos y la gracia de Cristo. Dios nos da talentos y facultades mentales; nosotros formamos el carácter. Lo desarrollamos sosteniendo rudas y severas batallas contra el yo”. (Mensajes para los jóvenes pág. 97)

 

El primer párrafo, está dirigido a los nuevos de la iglesia, eso se nota porque habla de cambios y renovación de costumbres. A ellos había que darles aliento y buenas predicciones.

El otro, es para los que han estado en esa iglesia desde nacimiento. En esos casos, el Espíritu ya no puede hacer cambios de costumbres y ocupaciones porque siempre hicieron lo mismo.

Ya no habrá una obra “silenciosa e imperceptible”, lo tendrán que lograr ellos mismos con luchas severas.

Cuando crean haberlo hecho, le atribuirán todo a Cristo por los méritos y la gracia, a Dios por los talentos, y a ellos mismos por haberlo formado mediante esos esfuerzos. Después, saldrán a decirle al mundo que su doctrina se basa en la biblia.

Lo único que quedó pendiente, es saber que tarea realiza el Espíritu con este último grupo.

Tampoco explicó cuándo tienen que renunciar a ellos mismos para ser seguidores de Cristo, antes o después de formar ese carácter noble.

 

10 Dios no acepta

 

"Dios no acepta la confesión sin sincero arrepentimiento y reforma. Debe haber un cambio decidido en la vida; toda cosa que sea ofensiva a Dios debe dejarse. Esto será el resultado de una verdadera tristeza por el pecado". (Pág. 35)

 

Dios no acepta la confesión sin una reforma, dice. Sin embargo, más adelante parece cambiar de opinión.

 

Algunos parecen creer que deben estar a prueba y que deben demostrar al Señor que se han reformado, antes de poder contar con su bendición. Mas ellos pueden pedir la bendición de Dios ahora mismo. Deben tener su gracia, el Espíritu de Cristo, para que los ayude en sus flaquezas; de otra manera no pueden resistir al mal. Jesús se complace en que vayamos a él como somos, pecaminosos, impotentes, necesitados”. (pág. 47)

 

La única explicación sería que los del primer párrafo querían confesar sus pecados, en cambio estos últimos no están por confesar nada, solo quieren la bendición.

Es llamativo que haya dicho que no pueden resistir al mal sin el Espíritu de Cristo. Porque al parecer, hay males que sí pueden resistir, por ejemplo: el mal de no aceptar a Cristo, de burlarse de la religión, o la de no creer una palabra de lo que dice la biblia.

Incluso hay otros que ni siquiera creen en Cristo y hay males que pueden resistir, solo necesitan la vigilancia de la policía.

También llama la atención que estos no hayan confesado nada, por lo tanto Dios no los ha aceptado todavía, según decía el primer párrafo, además son pecaminosos e impotentes, pero ya tienen la gracia y el Espíritu de Cristo que les ayuda en sus flaquezas.

Se nota que esas flaquezas eran otras, no su estado pecaminoso ni su impotencia porque todo indica que todavía las tienen.

También dice:

 

Cuando el pecado ha amortiguado la percepción moral, el injusto no discierne los defectos de su carácter, ni comprende la enormidad del mal que ha cometido y, a menos que ceda al poder convincente del Espíritu Santo,
permanecerá parcialmente ciego sin percibir su pecado”.
(pág. 35, 36)

 

No ve el mal que ha cometido, ni lo percibe siquiera, eso explica que Dios no aceptara la confesión, porque según el primer párrafo, se necesitaba sincero arrepentimiento. Sin embargo, sabe cómo se hace para ceder al poder convincente del Espíritu Santo.

Debería ser más generoso y explicar cómo se hace, tal vez se podría ir terminando con tantas doctrinas falsas que hay en el mundo.

 

11 Un juez severo

 

"Satanás indujo a los hombres a concebir a Dios como un ser cuyo principal atributo es una justicia inexorable, como un juez severo, un duro, estricto acreedor. Pintó al Creador como un ser que está velando con ojo celoso por discernir los errores y faltas de los hombres, para visitarlos con juicios. Por esto vino Jesús a vivir entre los hombres, para disipar esa densa sombra, revelando al mundo el amor infinito de Dios". (Pág. 7 y 8)

 

En otros escritos, dice:

 

(A una hija consentida) “Tienes un temible informe del año pasado, que está abierto a la vista de la Majestad del Cielo y de las miríadas de ángeles puros e inmaculados. Tienes un registro manchado en el cielo. Allí están anotados todos los pecados que has cometido”. (Mensajes para los jóvenes pág.73)

 

Temible informe, a la vista de Dios y de los miles de ángeles puros e inmaculados. Cuando antes dijo que no miraba con ojos celosos.

También dice que Dios no es severo ni visita con juicios. Pero en otros escritos dice:

 

Dios permite que los malvados prosperen y manifiesten su enemistad contra él, para que cuando hayan llenado la medida de su iniquidad, todos puedan ver la justicia y la misericordia de Dios en la completa destrucción de aquéllos”. (El conflicto de los siglos, pág. 52)

 

Lo que la autora no explicó, es por qué los ángeles puros le prestan tanta atención a la niña, pero toleran a los malvados y las terribles consecuencias de sus andanzas.

También dice:

 

Dios aplazó sus juicios sobre la ciudad y la nación hasta cosa de cuarenta años después que Cristo hubo anunciado el castigo de Jerusalén.”. (El conflicto de los siglos, pág. 30)

 

Antes dijo que Satanás inducía a pensar en los juicios, o en su justicia inexorable.

El siguiente párrafo, se refiere a la completa destrucción de Jerusalén.

 

Nunca se dio un testimonio más decisivo de cuánto aborrece Dios el pecado y de cuán inevitable es el castigo que sobre sí atraen los culpables”. (El conflicto de los siglos, pág. 40)

 

Inevitable castigo a los culpables, así no hace falta ningún artificio de Satanás para pensar en la justicia inexorable de Dios, con lo dicho en ese párrafo ya alcanza.

El primer párrafo dijo: “Por esto vino Jesús a vivir entre los hombres, para disipar esa densa sombra.”

Se ve que los de Jerusalén no entendieron, por eso fueron todos aniquilados, para que ya nadie siga sosteniendo esas ideas falsas.

 

12 Terror

 

"Judas Iscariote, después de traicionar a su Señor, exclamó: "¡He pecado, entregando la sangre inocente!" (S. Mateo 27: 4). Esta confesión fue arrancada a la fuerza de su alma culpable por un tremendo sentido de condenación y una pavorosa expectación de juicio. Las consecuencias que habían de resultarle lo llenaban de terror, pero no experimentó profundo quebrantamiento de corazón, ni dolor de alma por haber traicionado al Hijo inmaculado de Dios y negado al santo de Israel". (pág. 20)

 

El siguiente párrafo, se encuentra en el mismo libro y en la misma página:

 

(Párrafo resumido) “Mas cuando el corazón cede a la influencia del Espíritu de Dios, la conciencia se vivifica y el pecador discierne algo de la profundidad y santidad de la sagrada ley de Dios.

El pecador tiene entonces conciencia de la justicia de Jehová y siente terror de aparecer en su iniquidad e impureza delante del que escudriña los corazones”. (pág. 20)

 

Qué bueno hubiese sido si explicaba cómo se hacía para diferenciar el terror proveniente del espíritu, del otro, del arrancado a la fuerza. No debe ser fácil distinguir si es quebrantamiento de corazón o no, más aún si tienen el mismo origen: la futura justicia de Jehová.

Tal vez, cuando la conciencia se vivifica y eso le hace sentir terror de aparecer frente al que escudriña los corazones: es de corazón. En cambio cuando siente terror a causa de una pavorosa expectación del juicio, es el otro.

El problema está en que nunca faltará alguien que crea haber experimentado ese -quebrantamiento de corazón-. Cuando en realidad, lo que ha experimentado es una -pavorosa expectación del juicio- que le ha hecho arrancar la confesión a la fuerza.

Seguirá entonces siendo el mismísimo Judas, pero creyendo que ahora tiene la conciencia vivificada y por eso puede -discernir la profundidad y santidad de la sagrada ley de Dios-.

Entonces, para no caer en ese error, podríamos probar otro método: El que sienta ese terror, que lo confiese ante el que escudriña los corazones, seguramente a ese no podrá engañar. Si todavía discierne la santidad de la sagrada ley, entonces ese terror es de los buenos.

Eso claro, si la calma que sobreviene por saber que está en lo correcto, no sea demasiada como para no sentir nada de terror.

Si por el contrario, cuando la idea de estar frente al que escudriña los corazones, le da una pavorosa expectación del juicio, sabrá que el terror que eso le produce es falso. Eso claro, si antes no le da un infarto, porque entonces empezará a creer que es de corazón.

También tiene que tener cuidado que, a causa de tanto pavor, no empiece a arrepentirse de lo que haya hecho, porque eso también le pasó a Judas.

Entonces, vamos a hacerlo más corto: si cree ser Judas, es Judas nomás. Aunque eso también se complica, porque nadie cree ser Judas.

En fin, nadie dijo que sería fácil, lo importante es sentir terror, después vamos viendo.

La única pregunta es ¿por qué no está -sentir terror-, en los dones del espíritu detallados en la biblia? ¿O por qué no es una de las sentencias del sermón del monte? Por ejemplo:

 

-bienaventurados los que sienten terror, porque de ellos es la conciencia vivificada-.

 

La respuesta es sencilla, para no confundir, porque podría ser el otro terror.

 

13 Abrumado

 

"Nuestro Salvador fue a la verdad un varón de tristezas y dolores, porque abrió su corazón a todas las miserias de los hombres. Pero aunque su vida era abnegada y llena de dolores y cuidados, su espíritu no quedaba abrumado por ellos". (pág. 108)

 

Nuestro Salvador fue profunda e intensamente serio, pero nunca sombrío o huraño. (pág. 108)

 

En otros escritos, la autora dice:

 

En medio del regocijo que provocara su entrada triunfal, mientras el gentío agitaba palmas, y alegres hosannas repercutían en los montes, y mil voces le proclamaban Rey, el Redentor del mundo se sintió abrumado por súbita y misteriosa tristeza”. (El conflicto de los siglos, pág. 20 y 21)

 

Lloraba por el fatal destino de los millares de Jerusalén, por la ceguedad y por la dureza de corazón de aquellos a quienes él viniera a bendecir y salvar”. (El conflicto de los siglos, pág. 21)

 

No era, sin embargo, la contemplación de aquellas escenas lo que arrojaba sombras sobre el Señor en aquella hora de gran regocijo, ni tampoco el presentimiento de su angustia sobrehumana lo que nublaba su alma generosa”. (El conflicto de los siglos, pág. 21)

 

Pero la influencia de los rabinos le amargaba la vida. Aun en su juventud tuvo que aprender la dura lección del silencio y la paciente tolerancia”. (El deseado de todas las gentes, Pág. 65)

 

Nunca sombrío”, se contradice con: “sombras sobre el Señor”.

No quedaba abrumado por ellos”, Se contradice con: “se sintió abrumado por súbita y misteriosa tristeza”.

Misteriosa tristeza”, Se contradice con: “lloraba por el fatal destino de los millares de Jerusalén”.

 

No quedaba abrumado por ellos”, es lo único correcto. Todo el resto, son solo expresiones de la autora para elogiar a Cristo. Seguramente, con eso lograba tener la apariencia de estar de su lado. O tal vez para elogiarse a sí misma y para ostentar haber visto cosas en visiones.

Sin embargo, todo lo que dijo eran mentiras:

 

sombras sobre el Señor”

se sintió abrumado”

intensamente serio”

misteriosa tristeza”

angustia sobrehumana”

nublaba su alma generosa”

le amargaba la vida”

 

14 Dos errores

 

"Hay dos errores contra los cuales los hijos de Dios, particularmente los que apenas han comenzado a confiar en su gracia, deben especialmente guardarse. El primero, sobre el que ya se ha insistido, es el de fijarse en sus propias obras, confiando en alguna cosa que puedan hacer, para ponerse en armonía con Dios. El que está procurando llegar a ser santo mediante sus propios esfuerzos por guardar la ley, está procurando una imposibilidad. Todo lo que el hombre puede hacer sin Cristo está contaminado de amor propio y pecado". (pág. 52, 53)

 

En otros escritos dice:

 

¿No lamentaremos, más bien, amargamente el haber malgastado tantas horas preciosas en la satisfacción del yo, el haber desperdiciado tantas oportunidades que, debidamente aprovechadas, nos hubieran asegurado tesoros inmortales?” (Mensajes para los jóvenes, pág. 396)

 

Qué lástima que no explica si esos que están gastando horas preciosas, están en armonía con Dios, o no.

Suponiendo que todavía no están en armonía, no tendría que haberles prometido esos tesoros inmortales, terminarán cometiendo el error que antes denunció.

Entonces, están en armonía, pero no hacen nada para ganarse esos tesoros inmortales. Eso quiere decir que es posible estar en armonía, lo cual le permite ser santos y guardar la ley de Dios, pero igual terminar no siendo salvos.

El siguiente párrafo muestra una situación similar:

 

Muchos a quienes Dios ha calificado para hacer un excelente trabajo, realizan muy poco porque intentan poco. Miles pasan por la vida como si no tuvieran objeto definido por el cual vivir, ni norma que alcanzar. Los tales recibirán una recompensa proporcionada a sus obras”. (Mensajes para los jóvenes, pág. 98)

 

Habrá que suponer que estos también están en armonía con Dios. Eso es porque cuando dijo: “recompensa”, de seguro quiso decir que serán castigados.

Si no estuvieran en armonía no serán castigados por falta de acción, sino que tendrán el mismo destino que cualquier incrédulo, o como los que practican doctrinas falsas.

Entonces, esto confirma que, aun estando en armonía con Dios, siendo santos y habiendo guardado la ley, no entrarán al cielo. Si no guardaran la ley, serán castigados por eso y no por carecer de un objetivo por el cual vivir.

 

El error opuesto y no menos peligroso es que la fe en Cristo exime a los hombres de guardar la ley de Dios; que puesto que solamente por la fe somos hechos participantes de la gracia de Cristo, nuestras obras no tienen nada que ver con nuestra redención”. (pág. 53)

 

En principio, ese no parece ser el error opuesto. El primer error era buscar la armonía haciendo obras. El error opuesto, sería no buscar la armonía, por creer falsamente que ya la tienen.

Esos, de seguro también podrían estar haciendo cosas buenas, para no cometer el error de creer que las obras no tienen nada que ver con la salvación. Ese es el más común de los engaños, el que seguramente posee la mayoría de los cristianos falsos. Justo el que la autora se olvidó de señalar.

Otros, tal vez estén haciendo buenas obras para evitar esa “recompensa”, por no decir: castigo.

Todo eso seguido de un agravante:

 

No ganamos la salvación con nuestra obediencia; porque la salvación es el don gratuito de Dios, que se recibe por la fe. Pero la obediencia es el fruto de la fe”. (pág. 54)

 

Si no se gana la salvación con obediencia sino por fe, quiere decir que es posible ser obedientes sin fe. Alguien así, ha caído en el error de creer falsamente que se salvará.

En otras palabras: son obedientes, creen que Dios les salvará, pero no se salvarán. Sin embargo, el mismo párrafo dice que la obediencia es fruto de la fe.

 

la obediencia es el fruto de la fe”

 

Quienes crean eso, lejos de enmendar el error de ser obedientes sin fe, quedarán convencidos que esas “obras” que hacen, no era para evitar esa recompensa, sino que son “fruto de la fe”.

Suponiendo fuera verdad que la obediencia es fruto de la fe, entonces no existirían ninguno de los dos errores que ha señalado la autora, tampoco el otro error que evitó mencionar.

La obediencia puede ser fruto de la fe, pero también es posible no tener fe y ser obediente al mismo tiempo, tal como lo hacen los que comenten el primer error. También es posible tener fe y no producir frutos, tal como los que cometen el segundo error.

Entonces, “la obediencia es el fruto de la fe”, no significa nada.

Pero si la autora así lo creía, al menos tendría que haber tenido la precaución de no decir eso en el mismo contexto donde está señalando errores fundamentales de la doctrina y frente a los que recién están empezando a confiar en la gracia.

Con razón debaten tanto sobre estos temas, la misma autora ha hecho un embrollo de ideas. No solo de ideas sino de términos.

En otros escritos, la autora dice:

 

Si fuera esencial que escudriñemos los escritos de los Padres [de la iglesia], Cristo nos lo hubiera dicho. No todos los Padres dicen lo mismo. ¿A cuál de ellos escogeremos como guía? No necesitamos confiar en algo incierto”. (Alza tus ojos, pág. 50)

 

El primer párrafo decía, confiar en la gracia, hacerse santo, guardar la ley, estar en armonía. Después dijo: tesoros inmortales, objeto por el cual vivir, norma que alcanzar, recompensa, participantes de la gracia, redención, salvación.

Al menos debería haber explicado qué diferencia había entre estar en armonía y la redención. O si había alguna relación entre tesoros inmortales y objeto por el cual vivir.

Es llamativo que haya dicho que esos son errores propios de los que están comenzando a confiar en la gracia. ¿Están procurando confiar en la gracia y cometen el error de confiar en sus obras? Se supone que esto era para aprender no para confundir.

Tendría que haber dicho todo más fácil, por ejemplo: hay quienes desean confiar en la gracia y cometen el error de creer que lo han logrado.

Otros, no hacen buenas obras, por creer que con la fe ya alcanza.

Otros, se ponen trabajar en cosas buenas por miedo a la “recompensa”.

Tal vez, si lo hubiera dicho así, se ahorraba de generar tantas confusiones y debates.

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